Cuidar hoy para seguir mañana.
Nuestra historia nace entre manzanos y toneles, y se ha ido construyendo generación tras generación. Una forma de entender la sidra que sigue viva hoy, con el mismo respeto por la tradición y la misma pasión por lo que hacemos.
Sostenibilidad
En el llagar, hablar de sostenibilidad no es una tendencia de estos tiempos. Es una forma de hacer las cosas lo mejor posible.
Trabajar con la manzana, con la tierra y con el tiempo nos ha enseñado que nada se tira… y que todo tiene un sentido.
Por eso, nuestra manera de entender la sidra se apoya en tres pilares: el respeto por el entorno, el aprovechamiento de los recursos y el compromiso con una tradición que sigue teniendo sentido hoy.
Envase retornable
Fieles a la tradición sidrera, utilizamos botellas de vidrio retornables tipo “Molde de Hierro”, que se recogen, se lavan y se vuelven a utilizar.
Lo mismo ocurre con nuestras cajas, que siguen en circulación una y otra vez.
Una forma de reducir residuos y mantener una práctica que siempre ha formado parte de la sidra natural.
De hecho cualquier persona que sea comprador habitual de nuestra sidra, podrá acercarse a nuestro llagar para devolver las cajas de botellas vacías que se haya llevado previamente, de esta forma podrá llevarse de nuevo otra caja y pagar exclusivamente sólo por la sidra, evitando el coste de los cascos (las botellas de vidrio).
Una forma sencilla de reducir residuos y alargar la vida de cada material.
Economía circular
Después del prensado de la manzana, queda la magaya (o buruyu): la piel y pulpa resultante de la elaboración de la sidra.
Lejos de ser un residuo, tiene una segunda vida. Ganaderos de la zona vienen a recogerla y la utilizan como alimento para el ganado.
Así, lo que empieza en el manzano… termina formando parte de otro ciclo.
Energía limpia
En nuestro compromiso por seguir mejorando, contamos con un huerto solar propio compuesto por 344 paneles, con una potencia instalada de 166 kW.
Esta instalación genera alrededor de 200 MWh al año, lo que nos permite reducir más de un 50% nuestra dependencia de fuentes externas y disminuir de forma signifcativa nuestra huella de carbono.
Un paso más en un camino que llevamos tiempo recorriendo:
Una forma de entender el llagar
Para nosotros, la sostenibilidad no está en grandes palabras.
Está en los pequeños gestos que se repiten cada día.
En reutilizar, en aprovechar, en cuidar lo que tenemos cerca. En entender que la sidra no solo se hace en el tonel, sino también en nuestro entorno.
Porque la sidra no solo nace de la manzana. También nace del compromiso con la tierra que nos ha visto crecer.

